El hombre debió trabajar desde los orígenes de la humanidad, su propia existencia imponía esa condición básica, y la predisposición nació del espíritu inducido por el cuerpo, porque necesitaba procurarse los alimentos diarios y un sitio donde guarecerse, sea éste una choza, un rancho o una simple cueva en las entrañas de la tierra.

 De esta manera,  el instinto de conservación individual demandaba trabajar, incluso este sentimiento se extendió por natural solidaridad a la familia, producto de su descendencia. De tal modo, podría afirmar  que el trabajo es tan antiguo como la vida y lo registramos en todas las especies vivientes, también en los animales  primarios de nuestro mundo. (más…)

Cuando estudiaba “Instrucción Cívica”, allá lejos en mi tiempo de secundario, como alumno libre y autodidacta, una frase en especial me llamó la atención, y la misma expresaba: “Si una persona transita por la vereda con un martillo en su mano, y al pasar cerca de una vidriera, en un arrebato la golpea con esa herramienta y saltan en pedazos los vidrios. Entonces, en este acto ¿Quién tiene la culpa? ¿Acaso el martillo?”

 La respuesta es realmente una perogrullada; es decir, demasiado obvia ¿Verdad? Sin embargo, en los últimos tiempos y en los accidentes de tránsito, de manera sistemática, aparecen muchos “especialistas” y otros  muy profanos involucrados que a toda costa quieren demostrar que la culpa la tiene “el martillo”, el cual, en esta metáfora, equivale a la “fatalidad” (más…)

Así podría titularse esta historia real, acontecida con el personaje de un pueblo de la zona piemontesa, en  la provincia de Córdoba; transcurría la década del ´80 cuando un conjunto de parroquianos decidió conocer las Cataratas del Iguazú y, en el regreso, al caer la tarde incluirían además la posibilidad de presenciar el espectáculo de luz y sonido en las ruinas de San Ignacio. A alguien del grupo organizador se le ocurrió invitar a Lencho, un fornido sujeto de prominente panza y con voz de trueno, de unos 60 años de edad y pródigo en exóticas exclamaciones; reacio el hombre para salir de su casa y más allá de los límites de su pueblo, pero habitué del boliche del lugar; en consecuencia, fue necesario realizar presiones convergentes para que, al final, lograran el propósito y Lencho también  viajó. (más…)

 Son grandes recipientes rectangulares, de chapa muy gruesa y los depositan en la calle, como si fueran parte del suelo; pero no es así, están destinados a contener escombros, basura u otros desperdicios, generalmente de obras de albañilería.

 Están allí y albergan también una advertencia imaginaria; por  ejemplo: ¡Cuidado que por sobre de mí no podrán pasar! Y su acechanza es artera, pues no tanto durante el día porque los podemos divisar a tiempo; pero sí por las noches, como agazapados esperan a sus víctimas motorizadas o con tracción a sangre, da igual. (más…)

Eran las 10,05 horas de un día ventoso y nublado, en la primera  semana  de mayo, cuando nuestro avión posaba suavemente sobre la pista del aeropuerto; enorme complejo denominado Heathrow; en el cual tendría que realizar el trámite de ingreso al país y, posteriormente, recuperar mi valija.

 Comencé por  hacer una nutrida cola en la pasarela definida con cintas azules; la que pronto estableció dos alternativas: “comunidad europea y norteamericana” por aquí, y “el resto” por allá, al otro lado. De este modo me vi  mezclado con africanos, centroamericanos, hindúes, etc.; y delante mío un  individuo  con indumentaria de monje Shaolin; todos pasaron con bastante rapidez, hasta que llegó mi turno. La persona de migraciones, una corpulenta morena, con evidente ascendencia afro, que al mostrarle el pasaporte me miró fijamente y exclamó en idioma local: (más…)

Ya es hora de continuar el recorrido para que podamos completarlo dentro de la jornada, aunque ésta sea muy extensa:

 Piccadilly Circus, y en particular la “plaza de la luz”, es punto de encuentro de la juventud británica; es además, zona de tiendas, pubs  y frenética vida nocturna. La fuente mencionada se construyó en 1883 para homenajear la tarea filantrópica de Anthony Ashley. También es el centro comercial por excelencia; por ejemplo, encontramos a Burlington Arcade, lujosísimas galerías; muy cerca de la fuente está la tienda de deportes Lillywhiter y la enorme juguetería llamada Hamleys, justo sobre calle Regent Street… (más…)

Mientras transcurre el mes de mayo, aquí amanece muy temprano; tanto es así, que a las 5,30 horas el sol ya nos irradia con esplendor. Pero no debemos preocuparnos por la extensión de la jornada, pues el astro rey se pone cerca de las 20,30 horas.

Muy bien, ya reagrupados y listos para emprender el recorrido; entonces:

 ¿Qué podríamos visitar con preferencia?

Para ello proponemos un itinerario ordenado geográficamente y comenzando por:

 1-Tower Bridge; importante puente levadizo que cruza el río Támesis, uno de los emblemas  más  representativos  de Londres. Construido en 1894, tiene 244 metros de largo y 65 metros de alto; se abre en dos partes para dar lugar al paso de los barcos. Dentro del puente mismo es posible asistir a una exposición, y ver las máquinas de vapor que accionaron el mecanismo en el pasado. Ahora el sistema es eléctrico. (más…)

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