Dom 21 Dic 2025
Sobre el final del 2025
Posteado por Carlos Evasio Maggi en Novedades
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Se acerca de manera inexorable el final del año 2025, tal como una muestra palmaria del tiempo que va pasando y sin detenerse jamás, mientras transita con rumbo a la eternidad. A la cual, el tiempo siempre elige como un destino lógico. En tanto que los humanos, aceptamos resignados el viaje que nos ofrece ese derrotero, casi siempre como única alternativa. Porque no siempre, cada camino y cada cosa dependen solo de nuestra propia voluntad, pues la suerte interviene y asigna destinos variables para cada instante de nuestras vidas, sin preguntarnos qué es lo que más nos gustaría. Entonces, cada acontecimiento de nuestra existencia, no depende solo del propio capricho. Sin embargo, podríamos matizarlo con nuestra preferencia. (más…)
Algunos días atrás meditábamos, con cierta melancolía, el paso inexorable del tiempo y con rumbo a la eternidad. Suceso que a veces parece lento, y es porque nuestra ansiedad natural, suele acelerar las pretensiones sobre los desenlaces que anhelamos. En especial, durante la niñez y la mocedad. Pero según pasan los años, y ya en la etapa adulta, tiende a prosperar otra sensación normal y que no depende totalmente de nuestra propia voluntad, sino que emerge espontánea de las obligaciones que demanda la vida. Todo lo cual, deveras podría intimidar desde el pensamiento, porque la subjetividad, a veces, se impone a la verdadera realidad y la distorsiona. Por lo tanto, hace que el grado de ansiedad se incremente en demasía respecto a la apreciación lógica, en especial cuando se trata de temas urticantes y que invaden nuestra mente.
Estamos solo a días del final de un año cargado con tristezas y esperanzas. Sí, se trata de una rara mezcla de múltiples sentimientos que colisionarían desde su semántica, sin embargo, aquí la providencia los unió por accidente. Y será, tal vez, para que en ése entorno pudiéramos crear los procedimientos más adecuados y, con ellos, hacer frente al doloroso estrépito de una verdadera tragedia mundial. Por consiguiente, en este marco y de manera casi instintiva, fuimos forjando las variadas alternativas con el propósito de capear el ímpetu de un auténtico drama universal, donde entró en riesgo la propia vida, más la vida de nuestra familia y la de todos los habitantes del planeta tierra. Convirtiéndose, de esta forma, en una verdadera pandemia. Pues no quedaron sitios donde no prosperarían las fuerzas del mal y sin siquiera un resquicio de excepción para defendernos, más que un simple barbijo o un aislamiento antinatural y lacerante para la condición humana, tanto desde el punto de vista emocional, por sentirnos privados del bien más preciado en la condición humana, el que llamamos libertad. Y el desmedro a la posibilidad de ganar el sustento económico de cada jornada. No obstante esta precariedad en los recursos de defensa, resultó paradójicamente útil, pues en lo inmediato no teníamos otra manera más eficiente para cubrirnos de semejante flagelo.
Uno transita por la vida, casi siempre con un importante caudal de ilusiones a cuestas. Las que por lo general promueven expectativas agradables aunque exijan una cuota de sacrificio para alcanzar cada objetivo, y cuyo destino postrero está dirigido a endulzar la vida propia y la de nuestros seres queridos. Por otra parte, y desde una consideración extendida veremos que el conjunto de la humanidad normalmente transita por ese camino de la vida con los mismos deseos, conformando metas comunes detrás del propósito de consolidar la existencia de cada individuo y su familia.
Tal como acontece en cada año, y cuando el mismo se aproxima a su final. Son tiempos en los cuales fluye desde el sentimiento una irradiación natural que nos desbordará de bienestar anímico. Y esta situación no es otra cosa que el fruto de la esperanza que comanda el entusiasmo, mientras va adueñándose del lado positivo en nuestra mente. Puesto que es precisamente en el optimismo donde anidarán los buenos augurios, y cuyo resultado se muda normalmente a un milagroso elixir para los corazones humanos. Por otra parte, si en algunos de esos momentos invadiera la tristeza por los que ya no están con nosotros, en el acto conviene disipar la morriña. Y para alcanzar ese propósito, basta con sublimar el recuerdo de las épocas felices que con ellos vivimos.
Tal como se denomina la biblioteca más grande del mundo, proyectada por el estudio de arquitectura holandés MVRDV, con sede en Róterdam, en colaboración con el Instituto de Planificación y Diseño Urbano de Tianjin. Cuya construcción, que cuenta con una superficie total de 33.700 m2, y capaz de albergar un número superior a 1.200.000 libros, demandó tres años (2014-2017). Pero lo que asombra, sobre todo, es su diseño, de donde emana la sensación de una verdadera fantasía, por su manifestación futurista con la cual seguramente subyuga al visitante. Más aún si el mismo es un auténtico amante de la cultura universal y proviene de lejanas tierras.
Hay momentos en que el sentimiento se torna más apasionado, y con ello subyuga a la persona que lo experimenta. No obstante, forma un síntoma natural que nace de fuertes emociones, también es periódico cuando viene asociado regularmente al calendario, tal como en este caso. Pues todos los años acontece de igual modo, y sucede cuando un ciclo termina para dar lugar al inicio de otro nuevo, que siempre lo imaginamos cargado de cosas hermosas, dado que el optimismo crea la esperanza por buenos augurios para nosotros y para nuestra familia Pero, ¿si extendiéramos este mismo deseo en beneficio de todos los seres que habitan la superficie limitada del planeta tierra? Así el humanismo tomaría mayor relevancia, dado que se universaliza la sensibilidad positiva.



