Una comunidad, y un país por extensión, impulsan el progreso, sencillamente apostando con vigor, en valoración y esfuerzo, al trabajo. Pues de ese modo surgieron, en el concierto de las naciones, “el milagro alemán y “el milagro japonés”, por ejemplo. Ellos poseen 357 mil km2 y 378 mil km2 de territorio respectivamente. Casi una provincia argentina.
No obstante para una apuesta al trabajo en la dimensión adecuada, con resultados de tanta importancia, se requiere crear y consolidar una base de condiciones apropiadas para proteger y potenciar a la población en general, y su sector económicamente activo en particular. Con el propósito de lograr un máximo rendimiento, donde el fundamento estará compuesto por la salud y la educación. Y el aditamento, en esa conjunción, consiste en la tarea de difundir la cultura del trabajo.
De esta manera el sujeto comprenderá a través del tiempo, que el trabajo es el único medio digno, eficaz y, por ello, valioso para el progreso individual, lo cual incluiría a su propia familia. Por otra parte, ese beneficio se extiende naturalmente a todo el conjunto social que el mismo integra. Sin embargo, para un desarrollo sólido del país en su conjunto, también es menester incentivar la inversión de capitales internos y externos, lo cual requiere una confianza plena que los inversores encuentran solo en la seguridad jurídica y en reglas claras de la economía. En consecuencia, el trabajo y el capital en simultáneo representan la verdadera columna vertebral del progreso de una economía en cualquier lugar del mundo. (más…)
En esta ocasión propongo que, de manera un tanto romántica, ampliemos nuestro conocimiento a través de un personaje que anda, observa y compara, pero siempre buscando la verdad de los hechos y de las cosas, con total altruismo en esa tarea, para que cada día los argentinos puedan ser mejores en los procedimientos y también en los bienes, cual es el modo de perfeccionar las aptitudes lógicas de ciudadanos locales y del mundo, en armónica concordancia. Mientras que asigna mayor compromiso, en este asunto, a quienes ejercen las funciones naturales del poder.
Es probable que este asunto se infiera como reiterativo, y propio de alguna presentación anterior. Sin embargo, creemos que vale la pena una ampliación por su importancia en el desarrollo del intelecto, cuyo resultado es crucial a la hora de lograr parámetros adecuados, destinados esencialmente a insinuar y poner en práctica las maneras capaces de robustecer la tenacidad en las acciones, más la perfección en los caminos de la vida.
Es muy probable que la valoración conceptual definida en este título, resulte un tanto sugestiva para el lector. Lo cual no debería ser motivo de asombro, dado que suele ocurrir con demasiada frecuencia respecto a expresiones o términos empleados diariamente, y con evidente sesgo de masificación, donde no se alcanzan a distinguir estratos sociales ni culturales, pues la tendencia general es a la uniformidad en la lingüística adoptada por la población, y con rumbo a incrementarse durante un cierto tiempo.
¿Acaso no parece que el transcurrir del tiempo se acelera con la simple acumulación de los años vividos? Es decir que cuanto más años tenga la persona, mayor será esa sensación espontánea, pues siente que la existencia es demasiado efímera para quien de verdad ama la vida. En realidad es una percepción de todos los tiempos. Por ello, no pocos poetas y compositores dedicaron algunas estrofas con el fin de ilustrar un sentimiento profundo del ser humano, y que a modo de apotegma manifiestan esas creaciones literarias. Por ejemplo, la vieja canción de Roberto Cantoral, con ritmo de bolero y titulada “El reloj”, cuyo contenido suena como una letanía de emotividad y desesperanza, mientras que “Los Panchos” nutrían el romanticismo de la gente con su genialidad interpretativa. O aquel tango de Carlos Gardel, que habla de “Volver”.
Finalmente, con fecha 25 de noviembre, apenas transcurrida, pudo realizarse en el salón Social de Plaza Luxardo, la tan esperada presentación del libro titulado “Fundación de Colonia Luxardo”. Dicho acontecimiento resultó posible merced a la enjundia y valoración que en todo momento realizaron los docentes y Cooperadoras, pertenecientes a los tres niveles educativos de la Escuela Gabriel Luxardo, y encabezados por la Directora del establecimiento, Anahí M. de Berardo.
Numerosas personas, organizaciones y estamentos, con frecuencia, fundan el comportamiento antisocial de los individuos en las carencias y miserias que debieron soportar, en particular, a lo largo de su crecimiento. Pues, afirman, es precisamente en ese período cuando definen resabios que deterioran el sano desarrollo emocional. Incluso sostienen que esas carencias padecidas, también agreden el espíritu de los adultos, al moldear resentimientos que posiblemente terminarían generando situaciones borrascosas en desmedro de una civilizada convivencia en sociedad.



